PREVENCIÓN DE LAS INFECCIONES DE PIEL

Entre ellos destaca el Stafilococo, responsable de la mayor parte de las infecciones cutáneas. Cuando una herida se infecta, pueden aparecer los fenómenos comentados en el apartado anterior. Se vuelve roja, edematosa y caliente, apareciendo a continuación una secreción de aspecto sucio y maloliente.

La causa más frecuente es una mala limpieza de la misma. Por ello, la principal prevención reside en una adecuada limpieza y eliminación de cuerpos extraños, así como evitar el contacto con la suciedad. Ésta es la principal razón para proteger o vendar una herida, sin que se produzca su maceración. Un ambiente cerrado y poco transpirable puede facilitar el crecimiento de gérmenes más agresivos, como ocurre cuando una herida se cierra en «falso» o está situada en un pliegue de la piel.

La falta de oxígeno favorece el crecimiento de estos gérmenes denominados anaerobios, y la maceración de la misma por humedad y secreciones, puede facilitar el anidamiento de hongos sobre la misma. En todo caso, el tratamiento pasa por una limpieza de la herida con eliminación de cualquier material o tejido necrótico. Los antisépticos son útiles si son aplicados correctamente y durante un tiempo suficiente (varios minutos). El agua oxigenada destruye gérmenes de forma eficaz por la acción del oxígeno.

  • El alcohol es capaz de eliminar la capa protectora de muchas bacterias debilitándolas y favoreciendo su destrucción. El empleo de antibióticos debe ser evaluado por un facultativo, quien debe decidir la oportunidad de su utilización por vía tópica (para infecciones leves o no complicadas) u oral (a veces la única forma de que llegue correctamente a la zona infectada). La presencia de una infección en la herida dificulta su cicatrización.Deben ser especialmente cautas las personas inmunosuprimidas o con una mala vascularización de la piel como los diabéticos. En estos casos, la prevención pasa por evitar la aparición de cualquier herida, manteniendo en buen estado la piel (eliminando durezas, hidratándola adecuadamente, etc…).

     

    Las heridas deben ser limpiadas de forma conveniente eliminando cualquier cuerpo extraño o suciedad. Para ello, podemos aplicar agua a presión sobre la herida. Una vez limpia la herida aplicar, algún antiséptico dejándolo actuar al menos durante cinco a diez minutos. Podemos emplear cualquiera que tengamos a mano (alcohol, agua oxigenada, etc…) vigilando su caducidad y la buena conservación del envase.

     

    Tapar la herida, sólo para protegerla de la suciedad o roce, o en el caso de que sangre para evitar la hemorragia. Para ello podemos emplear vendas o paños limpios hasta que sea valorada por un servicio médico. Si la herida es amplia, puede exudar un líquido seroso que al contacto con el aire se vuelve pegajoso. En estos casos, no aplicar algodón o tejidos filamentosos sobre la herida.

    Vigilar periódicamente la herida por si apareciera cualquier signo de infección, sobretodo si tiene que estar cubierta o está oculta por algún pliegue.

    ¿Cómo cuidar la piel dela cara?

    Siempre hay que aplicar una crema hidratante adecuada debajo del maquillaje, ya que así conseguimos que se fije mejor a la piel y dure más. El protocolo sería: primero, limpiar y aplicar un sérum especializado para nuestro tipo de piel; luego, la crema hidratante de día y, por último, el maquillaje.

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